“Claro que no son todos iguales; unos son peores que otros”, exclamó alguien oyendo lo de Montilla: “No somos todos Rgules”. “En el mejor de los casos se pelean entre ellos por situarse lo mejor posible y quieren hacernos creen que lo hacen por servir al pueblo”. “Cuando roban, algunos hacen como Millet: reparten a otros algo de lo que pillan para hacerlos cómplices y callarlos”. “Nosotros trabajando ocho horas diarios como cabrones y estos mangantes robándonos la cartera”. “Siento que por dentro le va creciendo a mucha gente algo como desprecio por la clase política”. Resumen de la charla entre unas 9/10 personas en un bar de la Av. Madrid, ayer (29-10-09), hacia las ocho de la tarde. En favor de los políticos dijo alguien: “Los políticos son necesario para gestionar una sociedad tan compleja como la actual”. Otro añadió este comentario: “Pero no es necesario que sean corruptos”. Yo me limité. Me quedé con las ganas de decir: “Hay muchos más políticos honrados que ladrones”.
Sábado, 21 de noviembre
Manuel Mandianes
Siro López
Juan Fernandez Krohn
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Josemari Lorenzo Amelibia