En todas las instituciones, mejor dicho, allí donde haya humanos habrá lameculos, tiralevitas, mamadores de gallo (en colombiano). Parece ser que todo el mundo los cala de inmediato, y hasta puede señalarlos con el dedo, menos sus jefes. Esto es pura apariencia porque los de arriba también se dan cuenta pero les gusta, y hasta los pone, que los inciensen, que les digan lo que quieren oír aunque, ellos como todo el mundo, saben que es mentira. Lo malo de todo esto es que luego toman decisiones única y exclusivamente en aras de la información absolutamente interesada y tergiversada que reciben de los tiralevitas y caudatarios (: los que llevan la cola a los…) cuya versión actual es la de tiraalfombras.
Viernes, 17 de febrero
Manuel Mandianes
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes