La falsa inocencia actual consiste en “tratar de escapar de las consecuencias de los propios actos, de gozar de los beneficios de la libertad sin sufrir ninguno de sus inconvenientes” (P. Bruckner, La tentación de la inocencia, Barcelona, Anagrama, 1996, 14-15); convierte a los adultos en individuos que quieren disfrutar de los privilegios del niño, los hace víctimas del infantilismo. La tentación de la inocencia enmascara lo que Kant llama grilletes de la razón, la pereza y el miedo, que la mantienen encadenada a la “absurda minoría de edad” e incapacitan a la persona para cargar con la responsabilidad de decidir.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Guillermo Gazanini Espinoza
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos