Me alegro de que Río de Janeiro, la más hermosa ciudad de todas las que conozco, vaya a ser sede de las olimpíadas. Aunque a la larga todos sus habitantes, directa o indirectamente, se beneficiarán de las infraestructuras edificadas con motivo de los juegos, siendo Brasil un país con unas diferencias sociales abismales y unos problemas de pobreza enormes, me pregunto: ¿Quiénes serán los más e inmediatamente beneficiados por las inversiones millonarias que tal evento llevará consigo? ¿No tendrá la ciudad cosas más urgentes cuyos beneficios llegaran a los más desfavorecidos de manera más inmediata y eficaz para dignificar su vida diaria? ¿Tendrán acceso a todas las nuevas infraestructuras los millones de habitantes de las favelas de Río de Janeiro?
Viernes, 17 de febrero
Manuel Mandianes
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García