Me alegro de que Río de Janeiro, la más hermosa ciudad de todas las que conozco, vaya a ser sede de las olimpíadas. Aunque a la larga todos sus habitantes, directa o indirectamente, se beneficiarán de las infraestructuras edificadas con motivo de los juegos, siendo Brasil un país con unas diferencias sociales abismales y unos problemas de pobreza enormes, me pregunto: ¿Quiénes serán los más e inmediatamente beneficiados por las inversiones millonarias que tal evento llevará consigo? ¿No tendrá la ciudad cosas más urgentes cuyos beneficios llegaran a los más desfavorecidos de manera más inmediata y eficaz para dignificar su vida diaria? ¿Tendrán acceso a todas las nuevas infraestructuras los millones de habitantes de las favelas de Río de Janeiro?
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza