Zelaya, presidente depuesto de Honduras, protagonista estas semanas en los medios de comunicación, se ha autorecluido en la embajada de Brasil sabiendo, sabiendo, él no es idiota, que su actuación puede dar origen a graves conflictos entre sus seguidores y sus enemigos. No sé si se debe sentar ante un juez ni si ha cometido tropelías siendo presidente pero su actuación posterior a la salida del país es irresponsable e intuyo que se mueve más por afán de poder que por el deseo de restaurar la democracia y de entregar la vida por el bienestar de su pueblo.
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Sr. Manuel Mandianes, ¿por qué no se informa mejor y en profundidad sobre la realidad de Honduras antes de emitir juicios tan maliciosos sobre el Presidente Zelaya? Leyendo sus mini artículos se ve que solo trata de provocar para justificarsu Blog. Con la música a otra parte señor mío!
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia