La mitología dice que el vino y la cerveza son dones de los dioses a los hombres. La borrachera es una manera de abandono en los brazos divinos. “Si no os hacéis como niños o entrareis en el reino de los cielos”. Lo más parecido a un niño es un borracho. La humanidad siempre bebió para matar la sed y para rendir honor a los dioses. La diferencia de la fiesta tradicional y el botellón es que en la fiesta se bebía, muchas veces hasta la embriaguez y en el botellón se bebe para hacer fiesta. Y el problema radica en que al cambiar la percepción del tiempo y del espacio, elementos fundamentales de toda actividad humana, ha cambiado la concepción de la fiesta.
Domingo, 19 de febrero
Manuel Mandianes
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni