Me iré de vacaciones a Loureses, un pedacito de paraíso perdido en un recoveco de las montañas entre Orense y Tras os Montes (Portugal), cerca del parque natural O Xurés. Como dicen los habitantes e Loureses, “en verano son más los de acaballo que los de a pie”; más los que llegan a pasa vacaciones que los que viven allí durante todo el año. El día 8 de agosto todos los que quieran podrán asistir a Fiesta do Forno, a la sombra de los tres robles que, día y noche sin tregua, custodian la capilla do Santo. Casi todos los días, los hombres se sientan a jugar una partida al tute en Bar o Palleiro. Los que llegan dicen: “¡Cómo ha cambiado todo!”. Los que nunca se fueron comentan: “Lo que más ha cambiado sois vosotros mismos”. Yo me digo: “Haberse ido es un viaje sin retorno; nadie regresa al mismo sitio como se fue”.
PD.: Durante el mes de agosto podrán seguir leyendo mis ocurrencias en Galicia Liberal
Lunes, 13 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
José Rubio y César Luis Caro
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Fernandez Krohn
Carlos Corral
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes