¿Quién puede creer que los gobernantes de Argentina se preocupan por el bien del pueblo cuando su fortuna ha crecido en progresión geométrica desde que están en el poder? ¿Quién puede creer que los mandatarios latinoamericanos que intentan cambiar su Constitución, como Zelaya, para prolongar su mandato lo hacen por vocación de servicio? ¿Quién puede creer que Saura, el Conseller de Interior de la Generalitat quiera seguir en su puesto por servir al pueblo catalán a pesar de decir que ser Conseller de Interior es ingrato y haber sido criticada su actuación por casi todo el mundo? Hay mucha gente que cree que los políticos están ahí por su conveniencia, porque les fascina el poder y porque ganan más dinero que en ningún otro sitio sin exponer ningún capital personal.
Miércoles, 25 de noviembre
Manuel Mandianes
Guillermo Gazanini Espinoza
Rodrigo del Pozo Fernández
Siro López
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Juan Fernandez Krohn
Jaime Vázquez Allegue
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo