Esta mañana, el campo del Barcelona amaneció rodeado de peregrinos esperando comprar una entrado o poder entrar esta noche al concierto de U2; como las colas formadas para besar la Monserrat o abrazar al Apostol en Compostela. Pasan el tiempo hablando de las excelencias de sus ídolos (dioses), de sus canciones, de las colecciones de sus discos y de acontecimientos que galonan su hagiografía. A la hora de desayunar y luego a la de comer estiraron sus servilletas, sacaron sus viandas y sus bebidas y repusieron fuerzas para seguir esperando ver, escuchar y, si posible, sacar una foto, Sería motivo de éxtasis, rozar la orla del vestido o de la camiseta del dios. Muchos de estos seguidores, algunos venidos de muy lejos, no entienden que los fieles de muchas religiones pasen sus pañuelos o enciendan velas al santo de su devoción.
Lunes, 23 de noviembre
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
Manuel Mandianes
Escuelas Católicas
Vicente Haya
Jaime Vázquez Allegue
Editorial San Pablo
Sor Gemma Morató
Josemari Lorenzo Amelibia
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos