Ayer, Obama en Egipto y Zapatero en Barcelona dijeron lo que querían oír quienes fueron a escucharles. Los tiraalfombras, edecanes, caudatarios, turiferarios, fontaneros y otros especímenes de aduladores dicen lo que deleita las orejas del jefe. El diario ¿Qué? (5-6-09) pone como ejemplo de adulación unas palabras que Pajín dijo ayer en honor de su jefe. Según el clásico, los políticos tratan al pueblo y los aduladores a los jefes de vulgo porque consiguen lo que pretenden dándoles gusto. Los parámetros del discurso político y de la adulación no son la verdad y la exactitud histórica sino el servicio prestado a la causa. ¿Qué causa? Conquistar o conservar el poder, en el caso de los políticos, y ascender o, por lo menos, permanecer, en el caso de los aduladores
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En la hoja parroquial San Benito, Actualidad Cristiana, nº 505, Coruña, viene un artículo de Russel Shaw, consultor del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales:
Los obispos no se van a oponer a candidatos pro aborto en el futuro, por temor a perder el status de exención fiscal; porque creen que esa postura entraría en conflicto con su papel de maestros religiosos; y porque hacerlo puede incluso beneficiar a los candidatos a quienes se opongan.
Los obispos estadounidenses advierten que la llamada Ley de Libertad de Elección podría obligar a cerrar hospitales católicos por no realizar abortos, así como penalizar a médicos y enfermeras que decidieran no participar en abortos por problemas de conciencia. Al calificar el aborto como “derecho fundamental”, dicha ley quedaría por encima de las actuales restricciones al aborto, incluidas las leyes que prohiben el procedimiento por decapitación.
Querido Manolo: como madre de uno de los dibujantes a los que has tenido la generosidad de alojar en tu casa durante el salón del cómic de Barcelona, iba a dejarte una reflexión sobre el arte actual y cómo es percibido socialmente, cuando he encontrado este comentario tuyo sobre las declaraciones de Leire Pajín vendiéndonos la Caraba. Y es que encuentro que ambas cosas, el arte y la política, están muy relacionadas: desde que en mi pueblerina infancia iba con mi familia a la deslumbrante feria de Albacete, sin poder resistirnos a que nos mostraran las mayores tontunas no había asistido a tanto despliegue de impostura y descaro. Con la misma técnica de venta de aquellos fulleros o de los buhoneros que nos vendían peines de plástico y mantas de borra, los mercachifles del arte y de la política nos quieren hacer creer que lo que no vale nada es lo nunca visto: le dan valor a lo que no vale nada con la simple palabrería.
Y no creo que sea algo casual, sino muy planificado, como todo ...
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Pedro Tarquis
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza