Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad, ice: “Fracasaría como madre si mi hija no me dijera que va a abortar” (La Vanguardia, 2-6-09). En otro momento de la entrevista, añade: “Hay casos en los que existe una contradicción entre lo que la joven quiere y lo que quieren los padres y la obligación del estado es garantizar que prevalezca la voluntad de la joven [por ejemplo, en la decisión de un aborto]”. La patria potestad se ejerce en momentos de discrepancia entre padres e hijos y, muy principalmente, a la hora de tomar decisiones importantes. Una cuestión, señora Ministra: ¿Quién se hará cargo de la menor si necesitara atenciones especiales, como consecuencia de un aborto decidido sin conocimiento de los padres? El Estado se está arrogando un derecho que siempre ha sido otorgado a los padres.
Viernes, 17 de febrero
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