“No hay mal que por bien no venga”, dice la filosofía popular. Con la peste porcina, Dios vino a ver a Trinidad Jiménez; para la Chacón, por el contario, la peste ha sido como un rebaño de cerdos en el patio de un cuartel hozando en un montón de uniformes militares y dejando mal parada la disciplina del cuerpo; fue el “aquel” que le faltaba a la ministra Chacón para acabar de descarrilar su carrera que había empezado a torcerse con el anuncio de retirar las tropas de Kosovo sin haberlo consensuado con los jefes. La naturaleza se ha aliado con aquellos que veían un peligro en su carrera meteórica por méritos, a todas luces, insuficientes. Tal vez ahora su candidatura a… y a… ya no esté tan cercana y, así, otros posibles candidatos puedan estar más tranquilos. Nada nuevo bajo el sol. “Mal de unos estiércol de otros”.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia