Muy señora Mía: Decir que los manifestantes antiabortistas no arriman el hombro a los enfermos de sida es una ruindad, una ignorancia y una falta de sindéresis y de criterio en cualquier que lo diga. Y es imperdonable que lo diga la ministra de la Igualdad. ¿Se interesó alguna vez por saber cuantas monjas y cuantos religiosos entregan su vida al cuidado de los enfermos de sida, de drogadictos y víctimas de todo tipo de marginación? ¿Tuvo el coraje de preguntarse qué haría su ministerio si, de la noche a la mañana, tuviera que hacerse cargo de todas estas personas atendidas por monjas y frailes?
Viernes, 17 de febrero
Manuel Mandianes
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes