La Pascua de Resurrección es una explosión de alegría. El fuego nuevo, encendido en el hogar con un tizón traído de la hoguera de la Vigilia pascual inyectaba vida nueva a la casa, como el Resucitado la inyecta a la vida de los cristianos. La fe en Jesús lleva consigo “tomar postura ante la totalidad de la realidad” (J. Sobrino); por lo tanto, luchar contra las estructuras injustas, entre otras cosas. Jesús a pesar de aparecer en una región secundaria del Imperio romano, de predicar una doctrina sin importancia a gente sin influencia, tal vez constituya la más grandiosa paradoja de la historia que sigue dando sentido a la existencia de millones de personas. Aún hay gente que sigue renunciando a la riqueza, al bienestar y al confort para entregarse al servicio de los otros en su nombre.
Viernes, 17 de febrero
Manuel Mandianes
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García