Muy Señor Mío: Acabo de recibir dos revistas de información que, en realidad, no son más que propaganda. Lo que se hace en las calles lo vemos, lo sufrimos y disfrutamos sus consecuencias. Es lógico que si queremos que la ciudad mejore estemos dispuestos a padecer los inconvenientes de las obras. Quien no lo vea es digno de compasión porque supone en él falta de sindéresis. Con todo, me imagino que no es necesario que una calle tan pequeña como Emérica Augusta (Les Corts) no esté abierta en canal más de cuatro meses. ¿No cree que una revista de propaganda sería suficiente? ¿No cree que en tiempo de crisis como lo es este momento podría destinar el dinero a fines más nobles, por ejemplo, dar de comer al hambriento?
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia