La Pascua de Resurrección es una explosión de alegría. El fuego nuevo, encendido en el hogar con un tizón traído de la hoguera de la Vigilia pascual inyectaba vida nueva a la casa, como el Resucitado la inyecta a la vida de los cristianos. La fe en Jesús lleva consigo “tomar postura ante la totalidad de la realidad” (J. Sobrino); por lo tanto, luchar contra las estructuras injustas, entre otras cosas. Jesús a pesar de aparecer en una región secundaria del Imperio romano, de predicar una doctrina sin importancia a gente sin influencia, tal vez constituya la más grandiosa paradoja de la historia que sigue dando sentido a la existencia de millones de personas. Aún hay gente que sigue renunciando a la riqueza, al bienestar y al confort para entregarse al servicio de los otros en su nombre.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia