Hay mucha gente que después de haber terminado la carrera pasan cuatro, cinco o siete años preparando unas oposiciones que, al final, abandonan. Los opositores han de saber de memoria miles de páginas para contestar durante cuatro o cinco horas unos tests que no darán jamás cuenta del saber o de la ignorancia del opositor pero que facilitarán mucho la labor del corrector. Un test no da la oportunidad de resolver una situación nueva ni demostrar sentido de creatividad alguno. Contestando un test el opositor sólo podrá dar cuenta de lo que ha aprendido de memoria. Buena parte de los opositores terminan con complejo de culpabilidad y de idiotas y la sensación de haber perdido cuatro o siete años de su vida.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Pedro Tarquis
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza