La Iglesia necesita dinero para mantener a los sacerdotes que han de dedicar su vida a la pastoral, para mantener las obras de caridad, para el mantenimiento de sus edificios, para enviar a los misioneros que se desvelan por fundar nuevas iglesias. La publicidad es un instrumento para conseguir dinero pero no sólo sirve para eso; hay mensajes que se pueden dar a conocer a través de la publicidad y hay spots publicitarios que son mensajes; en realidad todos lo son. Un día dije a un obispo amigo: “Invite a su mesa a un cantante y convénzale de que haya una canción sobre Jesucristo. Será más oída, si es buena, que todos los sermones que usted pueda hacer durante toda su vida”. Los publicistas están entre los "influyentes" de nuestro tiempo.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia