El diálogo entre civilizaciones no puede prescindir de las religiones dado que el problema de entendimiento lo están poniendo, al menos entre algunas de aquellas, las religiones. Paradojicamente, este diálogo lo promueven gentes que no conceden ninguna importancia a las religiones o que ni siquiera son creyentes. En el mejor de los casos, son personas muy preparadas que conocen los libros sagrados y lo que dicen los grandes teólogos de cada una de ellas pero que prescinden de la única religión existente: la vivida. Y ésta, más que en libros y dogmas, se funda y se guía por las creencias de los fieles. Un ejemplo. Poco importa de decir que el Corán predica la guerra espiritual sino muchos de sus fieles están convencidos y decididos por sus creencias a hacer la guerra santa, lisa y llanamente. Las cruzadas fueron actos de violencia a pesar de que el Evangelio de Jesús es un mensaje de amor.
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Ricardo Blazquez: Deseamos que se haga plena luz sobre nuestro pasado: qué ocurrió, cómo ocurrió, por qué ocurrió...para evitar la pretensión de imponer a la sociedad una determinada perspectiva en la comprensión de la historia.
Tarancón: El cristianismo ha de presentar su oferta, respetando la de los otros, ofreciéndose sin imponer, invitando sin coaccionar.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia