José Ramón, el señor de "Caprichos" (Sárria). Venía de pasar unos días con maestros chocolateros de Barcelona. “Aunque le dedique todo el tiempo del mundo, no llegaría a conocer ni lo más fundamental de los secretos del chocolate”, me dijo Ramón que, antes de chocolatero fue de todo. “Ahora no cambiaría mi profesión por nada. A veces hasta me pesan los días libres porque en nada disfruto como inventando recetas y bombones de chocolate. Gano dinero haciendo lo que haría durante las vacaciones por placer”. “Es una suerte tener un trabajo que cause placer”, le dije. Y añadí: “Y encontrar gente que disfrute de la vida como usted cumpliendo su deber”. Me había encontrado antes muchos adiptos al chocolate pero nunca había tenido la oportunidad de charlar con un apasionado del chocolate. José Ramón está temiendo que pase por "Caprichos" porque le confesñé lo que me gustan los bombones
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia