“Incluso los príncipes [léase jefes], a pesar de su gran felicidad, me parecen desdichados, porque les falta alguien de quien puedan oírla verdad y se ven forzados a tener aduladores en lugar de amigos. “Pero es que los oídos de los príncipes se horrorizan de la verdad- podría decirme alguien- y por esta misma razón rehúyen a esos sabios, pues temen que aparezca no que se atreva a decir verdades, más que lisonja”. Pues así es, la verdad resulta odios a los reyes [léase jefes, líderes, políticos]” (Erasmo, Elogio de la locura, XXXVI)
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Guillermo Gazanini Espinoza
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos