Por razones profesionales he tenido que visitar durante las últimas semanas varias parroquias gallegas, unas del interior y otras de la costa. Una vez más he podido comprobar que muchos alcaldes siguen siendo “sementadores de chapapote” y nada más. Por supuesto, cuando ya no haya caminos que asfaltar empezarán a asfaltar las poulas y cuando las poulas estén asfaltadas a alguno se le ocurra asfaltar la sombra de los carballos.Señores alcaldes, lo que desean y necesitan tanto los del colesterol como los turistas es caminar por senderos y caminos de tierra.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Guillermo Gazanini Espinoza
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos