El Camino consagra la heterogeneidad de ciertos puntos espaciales que tienen carisma y los marca con una serie de signos que los diferencian de los demás y concentran en ellos la esencia del andar. El camino es un descubrimiento continuado y una alfombra de sorpresas que llevan al peregrino al otro lado, al otro mundo, al mundo de la presencia de todos los que han pasado antes que él. El Camino es un teatro de signos sobrenaturales, extraordinarios o divinos; es una sucesión de imágenes marcadas con una función cosmogónica. Lugar e imágenes son indisociables en la experiencia metafísica del peregrino.
Viernes, 17 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
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Josemari Lorenzo Amelibia