Todas las personas que han tenido la ocasión (seguramente la oportunidad) de vivir una situación límite: un cáncer en la propia piel, perderse en una selva sin límites, enfrentarse a una jauría encerrado en una habitación sin salida, que les ha hecho morder y mascar la finitud de la existencia, la fragilidad de la vida, dicen haber simplificado la vida hasta límites incomprensibles para los demás. “Desde entonces (habla una persona que sufrió un cáncer) prescindo de todo aquellos aditivos que me, en el fondo, n hacían más que robarme tiempo que ahora dedico los demás y a cosas que me causan verdadero placer”. “Me di cuenta (habla alguien que sufrió un accidente del que se salvó de milagro. Tres personas que le acompañaban perdieron la vida) de que lo verdaderamente importante es dedicar tiempo y hablar con los amigos, el amor, la familia”.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Guillermo Gazanini Espinoza
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos