Nos sentamos en un bar tranquilamente. Mi amigo preocupado y casi angustiado me contó: “No me explicó por qué aquel amigo se ha distanciado de mi, me pregunto qué le he hecho, en qué he dejado de ayudarle para que haya puesto millas por medio. Ni siquiera me habla. Lo que más me fastidia es que no sé el por qué de su distanciamiento, de su conducta”. También me explicó la génesis y el desarrollo de su amistad. Después de escucharle un rato sin abrir la boca, le corté en seco y le dije tajantemente: “No le des más vueltas. Tu amigo es un trepa y tu no tienes poder (se cree él)”.
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pues es verdad
Los amigos trepas ocurren por doquier. Se acercan de una manera amistosa y sutil, haciendose tus amiguisimos/as para conseguir aquello que quieren. A veces aunque el poder incluso no sea muy grande, es justo el trampolín que el otro necesita para saltar. Es como por ejemplo la barquichuela envejecida que se necesita para cruzar el río, parece poco, pero en un dia gélido uno cruzando a nado se podría congelar incluso ahogar sin ir muy lejos. Una vez en la otra orilla , dice adios efusivamente para tener barquero para volver. Mientras tanto en el otro margen del rió arregla lo que sea y vuelve a casa.- Cuando ha subido hasta donde quería ya no necesita los servicios del barquero y si lo vé es como si te he visto no me acuerdo.- Suele esto ocurrir con más frecuencia que lo que pensamos.- (Aurora).-
Sábado, 18 de febrero
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