La base del banquete funerario, el banquete del muerto, era el cerdo: jamón y chorizos cocidos. El banquete del día del entierro es el banquete del muerto; en realidad es el muerto quien come para prepararse al viaje que ha de realizar. Muchas culturas celebran, después del entierro el banquete funerario. La base del banquete de boda era el cabrito y en su falta el cordero o el mismo carnero. El macho de la cabra, y por retórica metonímica el cordero y el cordero, es símbolo de fecundidad, la que necesitan los recién casados para tener una prole abundante. Aún no he podido definir el banquete del bautismo. En Galicia siempre se celebraron mucho más las bodas y las entierros que los bautismos. Las constituciones sinodales (Synodicon Hispanum, I: Galicia) prohíben a los sacerdotes asistir a ambos banquetes porque muchos comensales terminaban borrachos, y además la casa del muerto o de la novia, con frecuencia, se empeñaba para darlos. Antes o después del banquete, los invitados se sentaban en torno al fuego de la lareira y contaban cuentos e historias relacionados con la vida del muerto.
Martes, 10 de noviembre
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Rodrigo del Pozo Fernández
Julián Moreno Mestre
Mario Bruzzone
Manuel Mandianes
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos