La Iglesia siempre tuvo reparos en asumir y utilizar los medios que las nuevas tecnologías ponen en sus manos. Ahora lo hace no para difundir el mensaje evangélico sino para concienciar a los católicos que necesita su dinero para poder mantener sus estructuras. Defiendo abiertamente la campaña. Ante algún obispo y ante muchos sacerdotes siempre defendí que la Iglesia debería utilizar todas las técnicas de la publicidad para difundir el mensaje evangélico y para recaudar el dinero necesario para autofinanciarse. Por supuesto, las campañas publicitarias han de llevarlas expertos en publicidad. Que la Iglesia no haga como con las finanzas diocesanas que aún las llevan curas que, en ocasiones, no tienen ni idea de lo que es la moderna economía.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni