Una cosa son los votos y otra la eficacia, una cosa es la amistad y otra la gestión de los dineros públicos. Si un ayuntamiento pequeño como el de Os Blancos (Orense) en vez de tener un equipo de trabajadores propio que se lleva la mayor parte de su presupuesto contratara los servicios de una empresa privada ahorraría mucho. Comprendo perfectamente que un político quiera perpetuarse en la poltrona aunque sólo sea por llevar a termino los mejores programas y más beneficiosos (lo suyos) para los ciudadanos pero seguramente una buena gestión le sería más favorable que el amiguismo. Sé que las familias de los empleados municipales son votos seguros en el momento de la elecciones pero las obras bien hechas y a su tiempo seguramente le conseguirían votos de otra procedencia.
Viernes, 17 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia