¿Por qué si se puede celebrar misa en chino, en gallego o en catalán se va a tildar de involución el hecho de que la Iglesia de libertad para celebrar la misa en latín? Cuando el Concilio Vaticano II optó por las lenguas vernáculas en la liturgia, muchos criticaron la Iglesia por abandonar a su suerte una parte del patrimonio histórico, el latín, del que la consideraban guardiana; hoy la vuelven a criticar por admitir la posibilidad de que se vuelva a decir misa en latín. Los que defendieron a hacha y martillo la misa de Entrevías (Madrid) criticada por el obispado por no ser fiel a los libros litúrgicos renovados, única fidelidad exigida, atacan ahora la libertad de decir la misa en latín. Muchos periodistas e intelectuales aprovechan que el papa o cualquier representante de la iglesia abra la boca para arrearle. Eso es ser fiel a aquel principio filosófico fundamental: “leña al mono hasta que aprenda el catecismo”.
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Dicho lo anterior, a mi no me parecería mal, sino hasta culturalmente enriquecedor, si no significara lo que antes expuse. Si fuera una conservación de un bien secular que nunca fue abolido, por otro lado. Si alentara la diversidad en la Iglesia. Si acentuara señas de identidad católica desdibujadas en la teología del pluralismo religioso más allá de todo ecumenismo. Si no significara automáticamente un rechazo de la Ilustración y un acercamiento al oscurantismo reaccionario. Recomiendo la opinión de Rodriguez Adrados en el ABC. Conservadora pero ilustrada.
Formalmente, tiene vd. razón. Pero en la práctica, el motu proprio del papa tiene implicaciones más extensas: si se da una vuelta por los blogs integristas verá como ese sector, minoritario pero con influencia en la jerarquía, ve esta vuelta al latin como una revancha contra los sectores más abiertos en teología, y además como un golpe casi de muerte al espíritu del Vaticano II. Estos sectores ven muy bien la suspensión a divinis de los curas de Entrevías y muy bien el regreso de los cismáticos tradicionalistas de Lefebvre a la comunión con la Iglesia. Uno de los motivos que la jerarquía da para cerrar la parroquia de Entrevías es que no ofician según la unidad de rito de la Iglesia (el otro motivo es que desvirtúan la Eucaristía). Pero ese argumento podrá achacarse a la misa tridentina, que rompe la unidad de rito y agudiza o visibiliza la división intraeclesial. O sea, se puede interpretar como una estrategia vaticana "contra" un sector eclesial progresisita.
Es curioso que cuando muchos intentan proteger lengu
as minoritarias se rasguen las vestiduras cuando la iglesia propone las misas tridentinas (que supongo se celebrarán a criterio del párroco).Tenemos las posibilidad de oir misa en nuestra lengua vernácula ¿de qué nos quejamos si alguna se celebra en latin?.Los peridistas e intelectuales, que se creen el ombligo del mundo, calladitos estarían más "monos". De todos modos sigue la política de acoso y derribo a la iglesia tan frecuente en nuestros días.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia