Candelaria
18.01.06 @ 10:19:49. Archivado en filosofía
Según la mentalidad judía, la mujer debía de someterse a una ceremonia de purificación cuarenta días después de haber dado porque quedaba impura (Levítico, XII, 1-8). La Virgen, cuarenta días después de haber alumbrado a Jesús y en cumplimiento de la ley levítica, fue al templo a purificarse.
“Y cuando se le cumplieron los días de la purificación según... se subieron a Jerusalén para presentarle al Señor... y para ofrecer como sacrificio ... un par de tórtolas” (Lucas, 2, 22-24). Las madres de muchos pueblos de Europa, el día de la Candelaria, 2 de febrero, llevaban a su casa la vela bendecida durante la misa y con ella hacían cruces en todas las aberturas hacia el exterior de la casa para protegerla contra los incendios, los rayos y las tormentas, y se la ponían en las manos a los agonizantes.
Tal vez la iglesia haya implantado la fiesta de la Candelaria por alguna de estas razones o por todas juntas: 1) para suplantar una costumbre pagana: con cirios encendidos iban buscando a Prosérpina, 2) hacer resaltar la pureza de la Virgen, 3) los cirios representan a Jesús (como el de Pascua), 4) es la búsqueda de Prosalpina pero con un sentido nuevo: son las almas que buscan su camino iluminadas por la fe, 5) puede que tenga exclusivamente la función de continuar la costumbre judía de presentar los hijos al altísimo, 6) aseguran algunas feministas que son restos del antifeminismo judío en las costumbres de la Iglesia.
Por estas fechas era cuando la poderosa diosa Demeter, acompañada de las menada, buscaba por todas partes a su hija Perséfore, a quien Hades había raptado y había llevado con él hasta el infierno. Demeter amenazó con detener las cosechas si su hija no le era devuelta;, entonces, los dioses se la entregaron pero había comido la granada y por eso Zeus decretó que tendría que pasar la mitad del año en el infierno y la otra mitad en el Olimpo.
El oso sale, por primera vez, de su madriguera el 2 de febrero, primera fecha posible del carnaval. Si había luna llena volvía a meterse, si había luna nueva se quedaba “en el mundo”. Desde que empiezan las máscaras de invierno, y desde el Cáucaso hasta los Pirineos, el oso persigue a las mujeres, las rapta y mantiene relaciones con ellas. Los días de carnaval, muchas máscaras persiguen a las mujeres y las golpean con vejigas.
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Manuel Mandianes
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