Campus FAES 2006: la libertad de expresión amenazada
13.07.06 @ 09:46:15. Archivado en España
Desde hace unos diez días, se celebra en Navacerrada el Campus FAES 2006. A partir de mañana, asistiré al último curso del ciclo, cuyo título es "La libertad de expresión amenazada". Intentaré relatar aquí todo lo que de interés surja en este interesante curso de verano pero, antes de eso, me gustaría hacer unas reflexiones personales sobre el tema principal de estas sesiones.
En primer lugar, preguntémonos si realmente está amenazada la libertad de expresión. Hay lugares en el mundo en que, sencillamente, no existe. En España, sin embargo, goza de una salud razonablemente buena. No sería justo decir que la libertad de expresión está seriamente dañada en España pero, al mismo tiempo, sería alejarse de la realidad pensar que no está amenazada o que el futuro es verdaderamente prometedor.
Las amenazas actuales son de dos tipos. Por una parte, están las amenazas institucionales, entre las que yo destacaría maniobras como el proyecto de Estatuto del Periodista Profesional (el porqué de mi opinión lo expresé hace poco en este otro artículo), los Comités Audiovisuales (particularmente, el de Cataluña) y ciertas imposiciones lingüísticas que se dan en Cataluña (alguien habrá que no esté de acuerdo con esto último pero, para mí, las limitaciones a lo que puedes decir son igual de perniciosas tanto si atacan al fondo como a la forma o si, sencillamente, impiden que puedas decir algo por decirlo en un idioma "inadecuado"). Todas estas amenazas a la libertad de expresión tienen en común que, además, constituyen al mismo tiempo amenazas a otras libertades como la de prensa, la de cátedra o la de empresa. El mayor peligro de estas amenazas radica en su capacidad para pasar inadvertidas, disfrazadas de beneficios para los colectivos afectados cuando, en realidad, no son más que mecanismos de control y dirección de lo que cada uno puede decir.
Otro segundo grupo de restricciones a la libertad de expresión son las que provienen de los "ciudadanos de a pie", de todos y cada uno de nosotros, cuyo mejor ejemplo es el énfasis en lo "políticamente correcto". Lo "socialmente aceptable" enturbia la discusión constructiva y crea una falsa realidad en la que las opiniones discordantes están acalladas por la presión, tácita o explícita, de la masa. Aunque de un carácter distinto a las amenazas institucionales, este tipo de ataques a la libertad de expresión pueden hacer una mella incluso mayor en la vida diaria de quienes las sufren, cuando sus opiniones son ignoradas de forma sistemática sin ser siquiera rebatidas o cuando lo más conveniente es callar por miedo a las represalias que pueden provocar tus ideas.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/36735
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Manuel Delgado
autor
Contacto






