Amancio Ortega y las donaciones a la sanidad pública

En algunas ocasiones he criticado a Amancio Ortega por no invertir en España en los momentos más duros de la crisis y que es mejor estar en el número 1 en la lista de Agradecimientos que en la de Forbes o, dicho de otra manera: que es mejor ser recordado como persona (con todo lo que ella implica) que no como multimillonario.

Pero esto no viene a cuento ahora; ahora lo que importa es que el señor Amancio Ortega ha dado de su bolsillo casi 350 millones de euros a la sanidad pública para la renovación de los equipos de diagnóstico y tratamiento del cáncer y hay quien se manifiesta en contra alegando que es como dar limosna y que debería ser el Estado (todos) quien los adquiriera.

O algunos de este país viven agilipollados, no han salido de casa, son insensibles o no tienen esta enfermedad y hablan con una frialdad desde una tribuna que da pánico, porque en EE. UU y otros países es normal este tipo de acciones.

Y lo que ha hecho Amancio Ortega es, se quiera o no, un acto de generosidad por una razón: porque con  esos aparatos van a ayudar a la gente, y por otra cuestión, porque cada uno con su dinero hace lo que le viene en gana.

Ojalá que el señor Amancio Ortega siga con este tipo de donaciones para el bien de todos; desde luego que para mí no será limosna, será un motivo de agradecérselo, y presiento que el empresario va a comenzar una auténtica escalada para llegar al número 1 de la lista de Agradecimientos. Tiempo al tiempo.</s

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