Un descubrimiento casero que cambiará tu vida

Hay cosas que han cambiado el mundo. Por ejemplo Fleming. Va el tío, estudia que te estudia y nada, pero un día… un día de casualidad porque se fue de vacaciones, a la vuelta (o ala delta, da lo mismo) donde estaban unas bacterias tercas como burras encontró unos hongos que se las comían a bocados y descubre la penicilina. Flipante. Pues yo he descubierto también de casualidad algo que no sé si revolucionará el mundo, pero lo que es mi vida, que ya de por sí iba rebotando…

Y ahora te preguntarás, no sin razón: ¿Qué habrá descubierto el gilipollas este del Guisande?, ¿a ver qué se le ocurrió ahora a este petardo de tío? Pues no insultes, que a lo mejor a partir de hoy tu mundo va a ser diferente y terminas pidiendo disculpas so mamón.

Te cuento. Estaba yo tomando un bocata y trabajando (vamos, como Fleming) y de repente que alguien me llama a casa, bajo a la calle, hablo con un amigo media hora, se lía la historia y una hora… dos… y cuando vuelvo para escribir un artículo hago como siempre: me siento frente al ordenador para trabajar (como Fleming) y cuando tecleo las primeras letras, veo a mi izquierda el bocata de chori que había dejado y… ¿tú sabes el airecillo caliente ese que sale por los laterales del ordenata?, ¿te das cuenta? Pues mira, el aire le pegaba directamente al bocata y estaba de calentito y blandito… y al probarlo… estaba de bueno…

Y esto me ha abierto las puertas a lo que es y será la Cocina 2.0 porque ¿cómo estarán, por ejemplo, unas lentejas al baño de Windows? ¿o unas morcillitas de Burgos a ritmo de Word-Word o doraditas al estilo Apaga y Enciende?, ¿o unos pescaítos fritos redorados al aire Messenger, por ejemplo?

Desde que he descubierto esta nueva cocina del futuro me he ahorrado una pasta en el microondas y ahora ya casi no recaliente nada ahí ni no tengo que andar con la bobada esa de que si a 20 grados, que si a 30 o 40, que si 2 minutos, 3 o 36.

Pongo las viandas pegadas al ordenador, las voy tocando suavemente y cuando veo que están en su punto… cañita y pa dentro; vamos, igualito que cuando estás enfermo: inyección de penicilina y pa dentro, como Fleming.

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4 comentarios


  1. forgottenman

    Señor Guisande quisiera hacerle una pequeña apreciación histórica sobre la penicilina y Fleming,cierto oficialmente fue Fleming quién descubrió la penicilina en 1920 y esto fue por casualidad como dice la Historia,pero 15 años antes en 1905 un médico francés llamao Henri Duchesne si mal no recuerdo pues leí la noticia de joven allá por 1978 en la edición española de Scientific America,pues bién este médico llegó a la conclusión de la existencia de los antibióticos simplemente por observación viendo que dónde crecian hongos y levaduras no crecían bacterias llegó a la conclusión de que los hongos y levaduras producían sustancias que inhibían el crecimiento bacteriano y se dispuso a aislarlas e identificarlas pero con tan mala suerte porque estalló la Primera Guerra Mundial y cómo médico francés fue movilizado y no pudo llevar a cabo sus experiementos todo esto ocurrió hace 100 años.Atentamente

    • Manuel Guisande

      Hola Forgottenman: Antes de nada gracias por tu comentario y precisión. No sabía exactamente esto, pero lo cierto es que hay muchos inventores que se adueñan de inventos, o descubridores, y son otros lo que realmente hicieron todo el trabajo. Un cordial saludo; bueno un cordial saludo y… a lo que vamos ¿hiciste algo de comer en Cocina 2.0? 😉

  2. Cara de Plata

    Y, sobre todo, una cocina 2.0 libre de troyanos o virus -ya que hablabas de Fleming, aunque este atizaba más bien a las bacterias-. No dejes que ningún hacker te sirva sin carné de manipulador de alimentos 2.0. Bon appetit!

    • Manuel Guisande

      Hola Cara de Plata: Ya te echaba yo de menos, fíjate lo que es la vida. Pues sí, sin carné… ni encender el ordenador 😉 Un saludo

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