El Papa admitió atropellos a los derechos del hombre
25.05.07 @ 03:45:22. Archivado en Inquisición católica romana
El Papa admitió injusticias en evangelización de América

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Ciudad del Vaticano. AFP.- El papa Benedicto XVI reconoció el miércoles las "sombras" que acompañaron la evangelización en América Latina, diez días después de su polémico silencio sobre esta cuestión durante su viaje a Brasil.
Como ya hizo tras Auschwitz (Polonia) y Ratisbona (Alemania), el jefe de la Iglesia Católica aprovechó su audiencia semanal en el Vaticano para corregir la polémica levantada por el discurso que pronunció el 13 de mayo en Aparecida (Brasil) ante los obispos latinoamericanos.
El recuerdo del "pasado glorioso" de la Iglesia Católica en América Latina "no puede ignorar las sombras que acompañaron la obra de evangelización del continente", declaró este miércoles. "No es posible olvidar los sufrimientos e injusticias infringidos por los colonizadores a las poblaciones indígenas, cuyos derechos humanos fundamentales fueron pisoteados a menudo", añadió.
En Aparecida, Benedicto XVI afirmó que "el anuncio de Jesús y de su Evangelio no conllevó en ningún momento una alienación de las culturas precolombinas y no impuso una cultura extranjera", guardando silencio respecto a las matanzas que acompañaron esa evangelización.
Representantes de las comunidades amerindias y responsables religiosos expresaron su desacuerdo sobre la visión histórica dada por el Pontífice.
"La evangelización fue una imposición ambigua, violenta, un choque de culturas, que causó un prejuicio total a los indios", recordó la teóloga católica Cecilia Domevi.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, exigió al Papa que pidiera perdón a los indios de América por haber negado "el holocausto aborigen".
Este miércoles Benedicto XVI reconoció que esos "crímenes injustificados" fueron "condenados en su época por misioneros como Bartolomé de Las Casas y teólogos como Francisco de Vitoria" y que, en todo caso, no deben hacer olvidar "la obra maravillosa llevada a cabo por la gracia divina entre sus poblaciones a lo largo de los siglos".
Las palabras del Pontífice fueron interpretadas por los expertos en temas vaticanos como una especie de redención para la Iglesia Católica en esos "crímenes" cometidos por "los colonizadores".
El 13 de octubre de 1992, en Santo Domingo, su antecesor, Juan Pablo II pidió a los descendientes de las poblaciones amerindias que perdonasen a los conquistadores españoles.
A su vuelta al Vaticano, el Papa Wojtyla calificó su viaje de "acto de expiación por todo lo que estuvo marcado por el pecado, la injusticia y la violencia" en la época de la evangelización de América.
Al contrario que Juan Pablo II, el Papa alemán Benedicto XVI "es notablemente insensible al efecto que sus palabras pueden tener sobre quienes no pertenecen a su esfera intelectual y cultural", declaró el vaticanista estadounidense John Allen del diario National Catholic Reporter en el sitio internet de esa publicación.
En septiembre de 2006, en Ratisbona, el discurso del Papa sobre las relaciones entre la fe y la razón provocó una oleada de indignación en el mundo musulmán por el presunto nexo que implicaba entre Islam y violencia. Benedicto XVI se defendió de esas críticas e hizo públicas algunas precisiones, pero no se excusó por las mismas.
En mayo de 2006, durante su visita al campo de exterminación nazi de Auschwitz, el Papa Benedicto XVI añadió en el último momento a su discurso la palabra "shoah" por consejo de sus colaboradores y habló de seis millones de víctimas polacas, sin precisar que la mitad fueron judíos.
Apagando incendios
No es la primera que Benedicto XVI trata de matizar sus palabras para que parezcan menos punzantes. El caso sobre la evangelización es uno de los varios debates generados por el papa Ratzinger en los dos años que lleva de reinado. Uno de ellos fue el pronunciado en Ratisbona (Alemania) cuando el Papa vinculó el Islam con la violencia. "Muéstrame lo que Mahoma aportó de nuevo. Sólo encontrarás cosas malas e inhumanas". Su declaración, luego matizada, generó protestas en el mundo árabe. En Auschwitz, Benedicto XVI habló de "seis millones de polacos", víctimas de la guerra, sin mencionar que la mitad de ellos eran judíos. Esa vez también pareció redimir al pueblo alemán atribuyendo los abusos a "un grupo de criminales" que "abusó" de la población. Tuvo que referirse luego a judíos.
Comentarios:
Aún habrá que dar gracias a que no fueron los ingleses quienes llegaron los primeros. YM si no, que se lo pregunten a las naciones indias que señoreaban los territorios que hoy conforman los Estados Unidos de América.
La iglesia llevo agua para su molino y se condenó para siempre con esta cuestión, porque el pecado de matar inocentes no tiene perdón.
Estos tipos juzgan hechos de hace 500 años con mentalidad de hoy en día. Y así, usando un punto de partida equivocado, llegan a un destino más errático aún si cabe. Es la servidumbre que tiene enjuiciar desde el punto de vista que lesw es exigido utilizar.
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