prurito yatrogénico e inflamación testicular psicógena. 2ª parte.
17.06.09 @ 23:24:28. Archivado en renglones torcidos
...37 minutos de progresión en curva después me vi frente a la "gestora de citas". El desorden de su mesa era fiel reflejo de una persona caótica, con tendencia a la ansiedad, descuidada, con escasa tolerancia a la frustración y un uso desmedido de los fluorescentes de varios colores, como si subrayar y hacer anotaciones en los márgenes de los miles de papelejos que tenía en la mesa resolviera por si solo lo que sus aptitudes no lograban asimilar de forma competente. Tras saludo de cortesía y muestra de mi volante ante su visual, esperé instrucciones.
Entre su ramillete de virtudes tampoco se encontraba la mecanografía, aporreaba con tal torpeza y miedo las teclas del ordenador como si estuviera esperando que detrás de alguna pulsación estallara alguna mina antipersona, ojalá pensé de forma introspectiva, pues hacerlo de forma extrospectiva no me hubiera canjeado buena amistad con la mencionada burócrata.
Su semblante, y por ende su cara, mostraba distintas muecas que interpreté de extrañeza, miedo y sorpresa mientras miraba la pantalla del ordenador, por un instante llegué a pensar que por error había entrado en una web sadomasoquista. No, oí mientras volvía a la cruda realidad, usted no está aquí, dijo sin quitarle los ojos a la pantalla.
Algo me decía que no era de existencialismo de lo que hablaba y aunque me extrañaba que hubiera leido a Sartre o a Heidegger tuve a bien contestarle que el ser del hombre es un ser-en-el-mundo (in-der-Welt-sein). Pero "mundo" no es un lugar, ni designa la naturaleza. No estamos "pasivamente" en el mundo, sino de manera activa y creadora, trascendiendo siempre hacia "lo otro" (el ser-en-sí) que no es la conciencia, hacia el "ser-en-sí" (el hombre, la conciencia), sin poder abrazarlo, no sé si es eso a lo que se refiere, pregunté.
Jorge Jiménez Serrano
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