ETA
06.06.07 @ 21:29:08. Archivado en Actualidad
No hay movimiento nacionalista que no tienda a conseguir la independencia política de la nación cultural que reivindica, pues este sentir es consustancial a la razón de la que trae causa, lo que no significa que cualquier defensor nacionalista de la independencia de su terruño no tenga todo el derecho y la legitimidad que la ley le confiere de intentar conseguir su romántico objetivo. ¡¿Cómo no?!
Quienes puedan sentirse agraviados por las consecuencias de la implementación de una política nacionalista, no tienen otra vía para combatirla que la ley y muy especialmente la libertad. Es particularmente característico de las ideologías nacionalistas, empezando por la españolista, sentir vértigo con los deseos de libertad civil y política de la sociedad donde se desarrollan, por lo que pretenden en ocasiones apartarla para que en el cauce de la vida cotidiana sólo corran las aguas que ellas mismos vierten, casi siempre contaminadas de su propia medicina. Así, la limpieza ecológica del caudal por medio de la libertad para conocer lo alternativo y, después de conocido, la libertad de actuar, son los más eficaces antídotos que tal causa pseudofascistoide puede tener enfrente. Garanticemos la libertad y la universalidad, y toda causa nacionalista desaparecerá con el tiempo.
Por lo tanto sigo pensando que contra ETA sólo cabe una vía de actuación, el Estado de derecho. Para extender una educación humanista, para garantizar las libertades ciudadanas y para reprimir al violento.
El resto, o es poesía, o es interés bastardo.
Lorenzo Abadía
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