Elección directa del Alcalde
20.05.07 @ 14:20:40. Archivado en Reforma política
El maestro Trevijano mantiene que aunque se presentara a un cordero de cabeza de lista, los resultados electorales de las siglas a quien perteneciera el ovino en esa circunscripción no variarían prácticamente, y lo resuelve con una dialéctica dificilmente rebatible salvo que se tengan los mismos recursos intelectuales que el pensador republicano, lo que dicho sea de paso, resulta casi imposible en el panorama filosófico político de toda Europa. Su proyecto de República constitucional, con sistema presidencialista, circunscripción uninominal y radical separación de poderes es insuperable a todas luces desde el punto de vista de la libertad política y de la democracia formal. Yo, por no tener sus conocimentos, no pienso así, pues estimo que las personas influyen incluso cuando se esconden en tropel bajo el manto de una sigla electoral. La prueba es que hay circunscripciones donde las distancias entre los partidos son muy diferentes respecto a otras, considerando que en ninguna concurren circunstancias extraodinarias de índole política o social a las que se les pueda atribuir dicha diferencia y sólo las de tipo tradicional mantienen en el tiempo dichas distancias. Como ejemplo podemos decir que por eso el PSOE tiene en Andalucía y Extremadura porcentajes que se acercan e incluso superan el 40% (tradición) y en la mayoría del resto de Comunidades Autónomas no pasa del 30%. Las diferencias de la minoría del resto, es decir, de aquellas no andaluzas y extremeñas donde supera el 30%, responde probablemente al perfil del candidato, que se considera óptimo y lo mismo podemos decir del Partido Popular. Pero en el fondo hay algo con lo que sí estoy de acuerdo con Trevijano. Y es que los sistemas donde la persona se enfrenta de manera personal y responsable al electorado, es decir, los garantistas, son mucho más democráticos y eficaces. Tiempo tenemos los liberales y los radicalmente demócratas para defender, al menos, la instauración de un sistema de elección directa del alcalde. Ganaríamos todos.
Lorenzo Abadía
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