En consecuencia, se ordenó a Sidney Gottlieb que destruyese todos sus informes secretos para que no cayesen en manos de los investigadores del Congreso y Senado. Sin duda, Gottlieb y sus jefes en la CIA sabían que había muchos ‘trapos sucios’ que esconder.
Por ejemplo, el doctor financió, lideró y controló diversas pruebas de torturas, realizadas bajo estricto control médico. Para ello reunió a un grupo de médicos, químicos y expertos con ideas similares a las suyas, en un equipo ‘ultrasecreto’ y compacto.
Sidney Gottlieb pagaba a sus colaboradores con fondos especiales de la CIA y que sólo él controlaba. Para el científico, su trabajo en la CIA era vital para la seguridad nacional de los Estados Unidos, y él mismo, se veía como parte integrante de un gran engranaje que servía, única y exclusivamente a un solo cliente: el Presidente de los Estados Unidos y sus intereses en cualquier punto del planeta.
A ‘sus’ nuevos reclutas, Gottlieb les enseñaba primero la placa que estaba situada a la entrada del edificio principal de la CIA: ‘La verdad os hará libres’ y después los llevaba hasta la misma puerta de su despacho, en donde otra placa mostraba el lema: ‘El trabajo os hará libres’, el mismo que aparecía en las puertas de los grandes campos de exterminio del Tercer Reich. Para el ‘Doctor Muerte’, ambos lemas, eran uno sólo.
Sidney Gottlieb era un experto en inventar sustancias químicas para provocar terror; situaciones con las que desorientar a un prisionero, como el aislamiento continuo en lugares reducidos y a oscuras; o sencillamente en la utilización de ‘electroshock’ para reducir la resistencia de un prisionero. A él se deben todos estos sistemas de torturas. También a Gottlieb se debe la utilización como ‘conejillos de indias’ de sus propios compañeros de experimentos.
El 19 de noviembre de 1953, Frank Olson, un científico de la División de Operaciones Especiales del Cuerpo Químico del Ejército, con base en Fort Detrick, Maryland, bebió una copa de licor junto a varios de sus colegas. El licor contenía una alta dosis de LSD.
Jueves, 26 de noviembre
Siro López
Mª Rosario Aldaz Donamaría
José Donís Català
Antonio García Fuentes
Pedro Antonio Martín
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Marie-José Martin Delic Karavelic
Julio César Izquierdo
Padre Fortea