
Ficha técnica
Título: La hija de la amante
Autora: A. M. Homes
Editorial: Anagrama
222 páginas
17 euros
Algunos psicólogos sostienen que lo que mayor dolor puede causar a una persona es que sus padres no le quieran. No deben de ir muy desencaminados a la vista de los trabajos que se suelen tomar quienes han sido adoptados para encontrar a sus padres biológicos. Evidentemente, la cuestión es peliaguda, tanto por parte del hijo que busca, como la los padres desean ser encontrados y al mismo tiempo lo temen. Los hijos se imaginan las cosas del mejor modo posible, como es obvio, tejen sus sueños y alimentan ese corazón suyo que trata de alejar a los fantasmas que le atormentan.
Pero la vida no es un mar de perfección. Hay una gran cantidad de familias, con padres e hijos viviendo bajo el mismo techo, en las que el desconocimiento que tienen unos de otros es lo más destacable. El egoísmo es uno de los separadores más eficaces que se conocen, si no el que más. Una de las palabras más usadas es amor, que también es una de las que más se invocan. Desgraciadamente, no hay tanto.
A. M. Homes cuenta su propio caso, puesto que ella misma fue adoptada, y luego se encontró con sus padres biológicos. Relata minuciosamente sus sentimientos y el modo en que asimila su condición de adoptada. Sale a relucir también el aborto, como se puede presumir. Las madres que van a dar a sus hijos en adopción suelen tener la tentación de abortar y también reciben presiones en este sentido. Por lo general, los hijos prefieren haber nacido y el hecho de que no fueran abortados lo valoran positivamente.
Pero los adoptados también saben que sus padres adoptivos suelen haberlos comprado como se compra un objeto; a veces los hacen examinar previamente por un médico.
Todos aspectos son abordados por la autora con minuciosidad y precisión. Los padres adoptivos, pensando más en ellos que en quienes han adoptado, suelen perder, romper u olvidar documentos y detalles que luego los interesados reclaman, porque son parte de sus vidas.
No cabe ninguna duda de que quienes han sido adoptados se identificarán con muchas de las cosas que se dicen y quienes han adoptado o piensan adoptar encontrarán respuesta a muchas de las cosas que quizá se les escapan, acaso porque no las previeron.
Vicente Torres
Soy madre adoptiva ,no he leido el libro pero justo hoy me han hablado de el y buscando salio esta pagina. Sr Vicente Torres yo no compre una hija en china ,yo pague a una ecai que me facilito la adopcion ,a unos traductores ,a unos guias ,dos camas en una habitacion de hotel ,vuelos , registro civil ,notarias ,asi un sinfin de gente que estubo a mi servicio y me allanaron el camino hacia mi hija.ahora le pregunto ?usted cobra por trabajar o lo hace por amor al arte. EN CHINA DONDE NACIO MI HIJA LA GENTE TRABAJA Y COBRA PORE ELLO
Agrego que es bueno leerlo si uno es madre adoptiva y, sino lo es, también para desterrar mitos sobre el tema. Ni los padres que dan a sus hijos son tan malos, ni los padres adoptivos tenemos, muchas veces, las herramientas para conducirlos en la averiguación de su identidad, creo que la autora esto lo destaca, pues siente una gran comprension hacia sus padres.A mi me cambió la actitud que tengo para con mi hija, de inculcarle excesiva prudencia con respecto a su madre biologica, por esto de que quizas ella quiera olvidar este hecho y haya formado una flia.que no sepa nada de su pasado.No es un tema menor, y creo q, con prudencia y respeto,puede acercarse y sacarse dudas. Teniendo en cuenta que cada caso es distinto.En ese aspecto el libro me parece aconsejable
Soy madre adoptiva, he leido el libro. Las circunstancias en que se da la adopcion, no es igual que en otros paises, donde esto seria ilegal. Es como dejar el tema en manos privadas. Pero el comentario que quiero hacer es sobre el libro, me sirvio para entender que muchas cosas que uno no pregunta al adoptar, luego le hubiesen servido a nuestro hijo para conocer su historia, y es un derecho que tiene.Por otra parte uno no pregunta porq es la 1ra vez q adopta y no sabe.Me aclaró que no siempre hay que resguardar tanto al hijo de frustraciones al conocer a sus padres biologicos pues es un momento que èl debe pasar y quiere.Q decirle que su madre quizas no conto q tuvo un hijo y lo diò, quizas sea prudente,pero q tambien esa señora debe asumir la responsabilidad q le cabe y admitir que esta historia surja en un momento de su vida. Me aclaró el panorama, el libro al final se vuelve denso con el tema de los parientes lejanos q va buscando la autora,pero es una historia real.
Yo también soy madre adoptiva y tengo muchas ganas de leerme el libro.
Sí ha habido casos de padres adoptivos que hacen un examen a los hijos y los han devuelto si han tenido algún problema, tanto en el país de origen, como una vez aquí. Son los menos pero estos casos ocurren, como los padres que adoptan cuando tienen 50 años, "porque tienen a sus hijos (los propios) ya grandes"
Es penoso pero hay muchos casos espeluznantes.
Adopté a mi hija con 2 años y medio y una madre adoptiva me dijo "¿tan mayor te la has pedido"?.
Tengo mucho interés en leerme este libro ya que soy madre de dos niños a los que adopté, y no compré como afirma en su comentario Vicente Torrés. Tampoco a mis hijos los examinó previamente ningún médico, fueron y son mis hijos desde el mismo instante en que supe de su existencia. Hoy en día las adopciones ya no se hacen como hace cuarenta o cincuenta años. Hoy en día los servicios sociales de las comunidades realizan examenes psicosociales que deciden si se está preparado o no para dar este paso, por eso, las familias adoptivas estamos más que hartas de que siempre que se habla de adopción en los medios se recurra al amarillismo y al morbo. NO hemos comprado a nuestros hijos, NO hacemos que un médico los examine y si estan sanos los adoptamos y si no los devolvemos, los padres adoptivos NO pensamos mas en nosotros que en quienes hemos adoptado ni perdemos, rompemos u olvidamos documentos y detalles que luego los interesados reclaman.
sorprendente, escalofriante, descriptivo, realista, demoledor
Domingo, 8 de noviembre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Carlos Blanco
Julián Moreno Mestre
Juan Luis Recio
Juan Granados
Ángel Sáez García
Antonio García Fuentes
Siro López
Marie-José Martin Delic Karavelic
Alicia Antolín de la Hoz