
Ficha técnica
Título: Educar sin gritar
Autor: Guillermo Ballenato
Editorial: La Esfera de los Libros
304 páginas
17 euros
Adentrarse en las páginas de este libro es como acceder a la civilización. Ésta va mucho más allá de la mera lucha por la supervivencia, puesto que consiste en intentar profundizar en la naturaleza humana y aprovechar todas sus posibilidades. La educación de los niños es la ocasión ideal para ello, puesto que parte de un concepto básico, como es el amor. Nada tan puro y limpio como el amor de los padres hacia sus propios hijos, que debería llevar a desearles y procurarles lo mejor. Ningún legado puede mejorar al de una educación esmerada. Plantearse esta cuestión presupone entrar a considerar todas las propias convicciones, en un profundo acto de introspección, que no puede sino resultar altamente beneficioso. La educación de los hijos requiere que los padres adopten para sí los valores que desean inculcar en sus retoños. He aquí cómo podemos luchar por un mundo mejor, menos egoísta, menos inclemente, menos intolerante.
Llega el momento pues de buscar los fundamentos de aquello que se desea transmitir y también las técnicas más apropiadas para lograrlo. En estos tiempos que corren todo está estudiado ya y no hay más que tomar nota de las conclusiones que se han ido extrayendo de cada una de las cuestiones en juego. Por ejemplo, es mucho más útil reforzar las conductas apropiadas que castigar las que no se consideran correctas, ya que los castigos rara vez sirven para crear pautas de conducta. En cualquier caso, y si se da la circunstancia de que el castigo es absolutamente necesario, también hay una técnica precisa, sin la cual vuelve a ser ineficaz.
La vida suele proporcionar toda una suerte de situaciones y casos que no estaban previstos en el guión original, ante las que también conviene estar precavido y conocer las posibles soluciones o alternativas. La tarea de educar es la más importante que emprende cualquiera en el transcurso de su vida.
Vicente Torres
wow, soy madre de tre hijos, mi princesa de 11 anos y mis pequenos de 2 y 3 anos, son mis maridos puesto que a veces tienen sitomas de patrones. ante mi impotencia de que me hagan caso, suelo gritarles y obedecen y aun cuando no lo deseo no me queda alternativa, pero estoy conciente que esta mal y agradezco profundamente la existencia de eruditos en la materia y solo espero ahora educarme y poder controlar mi impotencia ante la desobediencia e ignorancia a mi papel como madre soltera.
gracias por existir. mil gracias
La multiplicación de recetas enturbia la recta comprensión de las cuestiones.Es imposible "educar" sin gritar.Además,no es justo ni para los nervios del "educador" ni para la veracidad de lo enseñado,mostrado o explicitado al "educando".En realidad,sólo educa el ejemplo.uno hará no lo que LE DICE SU PADRE,uno acabará haciendo LO QUE SU PADRE.Existe actualmente una hiperproducción de recetas y controles,y ésa saturación del campo crea más conflicto,y más oleadas de recetas.Lo mejor con el conflicto es que suceda,y si se sobrevive,irle tomándole al conflicto las medidas para saber vivir en su seno,como las salamandras en el fuego.Es especialmente perverso y perjudicial la multiplicidad de recetas pertenecientes a diferentes juegos,ninguno de los cuales se domine en sus fundamentos.Todo es política,y hay que saber antes de aplicar una receta,los fines últimos políticos de la Escuela de Pensamiento de donde procede,sus fundamentos éticos,y su implícita metafísica.
Intentaré la lectura, aunque a estas alturas ya no soy precisamente un padre primerizo, siempre hay algo que aprender.
Tengo un par de hijos hiperactivos que no han sido faciles de sacar adelante... En cuanto se complican minimamente otras circunstancias, enseguida se añaden a este problema otros....
Todo consejo u orientacion es poco...
Un saludo
Domingo, 12 de octubre
JunglaDeAsfalto.com
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