
Ficha técnica
Título: El gran libro de los animales
Autores: Henning Wiesner y Günter Mattei
Editorial: Edaf
144 páginas
30 euros
Quizá, debido a que los humanos estamos en deuda con los animales o acaso por cualquier otra cuestión, el hecho es que sentimos una gran curiosidad por ellos, fruto de la cual ha sido la creación de zoos. Éstos, paulatinamente, van dejando de ser las cárceles con barrotes de antaño, para convertirse en recreaciones de los hábitats naturales de los animales que albergan.
Un director de un zoo llega a tener grandes conocimientos sobre los animales, algunas de cuyas cuestiones llegan a ser francamente interesantes y curiosas. Se exponen ciertas de ellas, de forma rigurosamente científica, en este libro. Para Darwin, la evolución del ojo humano era un enigma; en la página 132 va una teoría sobre el asunto.
Viene explicado el arte del vuelo, y las causas que lo hacen posible, y el papel de las alas y la función de las plumas, de modo que el lector satisface una curiosidad de la que es imposible sustraerse. Como también resulta de sumo interés saber cómo se orientan los animales del mar, o para qué le sirven los bigotes a la nutria.
No pueden faltar en un libro como este las referencias a los animales más populares, como son los leones, los tigres, los elefantes, los lobos o los monos. Entre la mano de un primate y la del hombre hay algunas diferencias, que han surgido a lo largo del proceso evolutivo.
Los niños cada vez tienen menos contacto con los animales, salvo con los de compañía, por lo que las visitas a los zoos desempeñan un papel importante en su formación, al darles la oportunidad de poderles ver de cerca. Por otro lado, los libros enseñan a entenderlos. El último capítulo de este está dedicado a la evolución humana y lleva un anexo en el que habla del futuro de los zoos.
Vicente Torres
Domingo, 8 de noviembre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Carlos Blanco
Julián Moreno Mestre
Juan Luis Recio
Juan Granados
Ángel Sáez García
Antonio García Fuentes
Siro López
Marie-José Martin Delic Karavelic
Alicia Antolín de la Hoz