Lugar y fecha de edición: Madrid 2007
Editorial: Union Editorial
Páginas: 475
Encuadernación: Rústica
Medidas: 24 cm. Idioma: Español
Precio: 31 euros
Hayek, Friedrich August von (1899-1992), economista austriaco laureado con el Premio Nobel de Economía. Nacido en Viena, Von Hayek se doctoró en la Universidad de Viena en 1927 y dedicó varios años a trabajar en el sector público. Empezó una larga carrera académica siendo catedrático de Economía y Estadística en la Universidad de Londres, (1931-1950), adquiriendo la nacionalidad inglesa en 1938; posteriormente fue catedrático de Moral y de Ciencias Económicas en la Universidad de Chicago (1950-1962).
Como teórico defendía el sistema de economía de libre mercado; se ganó una amplia reputación con su libro El camino a la servidumbre (The Road to Serfdom, 1944), en el que defendía que los gobiernos no deben intervenir para controlar la inflación ni otras variables económicas, excepto la oferta monetaria. Se jubiló en 1962 pero volvió a ser nombrado catedrático de Economía en la universidad de Friburgo, en Alemania Occidental. Volvió a Austria en 1969, para convertirse en profesor asociado de la Universidad de Salzburgo.
En 1974 compartió con el economista sueco Gunnar Myrdal el Premio Nobel de Economía por su "contribución pionera a la teoría del dinero y de las fluctuaciones económicas, y por su original análisis de la interdependencia de los fenómenos económicos, políticos y sociales".
El presente volumen contiene diversos ensayos escritos por Friedrich A. Hayek entre los años 1944 y 1967, en una selección realizada por el propio autor. Algunos de estos ensayos -como «La teoría de los fenómenos complejos» o «Los resultados de la acción del hombre pero no de un plan humano»- tratan temas particularmente decisivos en la evolución intelectual de Hayek y en la articulación de su rico y complejo sistema. Otros -como «Los historiadores y el futuro de Europa» y el «Discurso inaugural de una conferencia en Mont Pélèrin»- revelan su meritoria labor histórica en el restablecimiento del liberalismo, reuniendo a intelectuales de diversos países, que culminó en la creación de la Mont Pélèrin Society.
A pesar de la enorme variedad de asuntos tratados, se percibe una profunda unidad nacida de la propia metodología de Hayek. En el Prólogo al volumen escribe el autor: «Los problemas de filosofía de la ciencia y de filosofía moral que aquí se discuten surgieron todos ellos del tratamiento anterior de problemas de teoría económica, de psicología y de política social; y los estudios de los problemas de política y de economía están ligados más a cuestiones en las que se cruzan distintas ramas del conocimiento que a temas pertenecientes a una sola disciplina.»
Es decir, es la necesidad de una más profunda comprensión de los problemas de política y de economía la que le conduce perentoriamente al terreno de la filosofía y la que da esa unidad interior del volumen. En el Prólogo a la edición española, el Profesor Lorenzo Infantino, buen conocedor de la obra de Hayek, destaca algunos pilares básicos del pensamiento hayekiano dentro de los cuales se encuadran temas recurrentes y definitorios del gran sistema de uno de los pensadores más profundos del siglo xx. Así, la crítica del «constructivismo», la contraposición entre el racionalismo cartesiano y el racionalismo crítico, las implicaciones éticas y políticas de la teoría del conocimiento, la idea de orden espontáneo y los principios de la sociedades liberales como reseña Gorka Echeverría:
El orden espontáneo, dice Hayek en uno de los artículos reunidos en Estudios de filosofía, política y economía posibilita la utilización del conocimiento y las capacidades de todos los miembros de la sociedad "en una medida muy superior a la que sería posible en cualquier orden creado por la autoridad central". El orden espontáneo, o catalaxia, se fundamenta en unas reglas universales de conducta que protegen la esfera privada de los individuos, y, al no orientarse a fin particular alguno, deja a cada persona que persiga libremente sus propios fines y que utilice sus conocimientos como desee.
Hayek muestra en este libro cómo concibió el desarrollo económico como el resultado de un proceso de creación y transmisión de conocimiento práctico. Planteó las instituciones de la economía de mercado como configurando un "método de descubrimiento". Desde este punto de vista, las empresas son centros de exploración de los mercados que operan con los procedimientos de "tanteo" propios de la acción humana. Como ha escrito Antoine Talavera, "la multiplicidad de los exploradores y una tradición institucional que haga recaer sobre cada cual los efectos de sus decisiones son naturales, en el sentido de que corresponden a las condiciones de incertidumbre bajo las cuales se actúa".
A la inversa, la concentración del proceso de toma de decisiones hace de la actividad empresarial el privilegio monopólico de un núcleo burocrático. Los efectos de sus decisiones se repartirán de manera incontrolable entre la población. Un marco jurídico que abra los mercados y permita la competencia tenderá a favorecer la creatividad y la invención. Por consiguiente, las reglas que organizan y propician la creatividad en materias económicas no son tan distintas de las que lo hacen en el campo científico o artístico. En definitiva, lo que está en juego para Hayek —en la definición de un sistema económico— es una cuestión epistemológica, como bien deja plasmado en este libro indispensable.
Sábado, 18 de febrero
Ángel Sáez García
Baldomero Gómez
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Padre Fortea
Atticus-444
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Paulino Toribio
José Pómez
Ángel Gutiérrez Sanz