Título: La historia secreta de los Thyssen
Subtítulo: El origen de una de las familias más poderosas del mundo
Autor: David R. L. Litchfield
Editorial: Temas de Hoy
640 páginas
23 euros
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Fue muy aficionado el barón Hans Heinrich Thyssen – Bornemisza de Kaszon a contratar reconocidos escritores, para que escribieran su biografía, quizá movido por el deseo de borrar o dejar en segundo término los paisajes menos edificantes, que a la vista de lo que se cuenta en este libro, no son pocos. Trataba de engatusar a los interesados invitándolos a vino tinto y contando historias inventadas sobre sí mismo. Cuando se daba cuenta de que el resultado final no iba a ser exactamente el deseado por él, rescindía el contrato. Por su parte, Litchfield le hizo saber que continuaría independientemente su trabajo y que en lugar de la biografía de Heini escribiría la historia de la familia. Aparece en ésta, sin remedio, la vinculación de Fritz y Heinrich, tío y padre de Hans Heinrich, con los nazis, cuyo surgimiento apoyaron, para luego financiarlo y armarlo; más adelante, renunciaron a su nacionalidad alemana y se procuraron la húngara, logrando además, gracias a su dinero, el ingreso en la aristocracia de ese país. Después, se refugiaron en Suiza. Toda la vida de esta familia está llena de pleitos familiares motivados por el dinero, divorcios y esas extraordinarias salidas de tono que sólo los poseedores de grandes fortunas pueden permitirse. Se le consentía al barón, cuya afición a la bebida era notoria, que cuando se aburría en las reuniones de negocios desapareciera para volver a presentarse instantes después totalmente desnudo; entonces hacía el pino, o se ponía a gatas, obligando a su asistente a hacer lo mismo para ladrarse ambos, imitando a los perros. Ni su vinculación familiar con los nazis, ni su modo de hacer negocios, ni sus escándalos, divorcios o tipo de vida, fueron impedimento para llevar una vida social muy activa, codeándose con reyes, Jefes de Estado y hasta con el mismísimo Papa. El dinero abre todas las puertas y borra todas las manchas. La cesión de la colección Thyssen – Bornesmisza fue un gran negocio para el barón. Cuando se le preguntó si en el caso de que él hubiera estado a cargo del presupuesto español, hubiera firmado el trato, respondió:
-No, no lo habría hecho – y soltó una risita, con la boca dentro de la copa de vino.
Vicente Torres
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El arte se lleva bien con aquellos que no se dejan comer su espíritu y el señor Thyssen tenía muy claro que la economía abre puertas y el vino alegra el corazón, consecuentemente los introdujo en su vida por sus efectos gratificantes en cuanto al amor y al arte se hace todo lo que se puede, estoy segura de que él así lo hizo.
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez