
(PD/Agencias).- Un reportaje de 'Vanity fair' saca a la luz un oscuro capítulo familiar del escritor. Conocidos del dramaturgo fallecido callan pero algunos critican la doble moral.
Aunque ese capítulo de la vida del creador de Muerte de un viajante ya se había incluido en alguna biografía, ha sido un texto en el último número del mensual el que ha ofrecido los detalles, y la opinión se divide entre conocidos de la comunidad artística que guardan respetuoso silencio ante asuntos privados de un creador que murió en el 2005 y el ataque frontal a la supuesta doble moral de un activista por causas progresistas.
Cuenta Idoya Noain en El Periódico, que fue en noviembre de 1966 cuando Inge Morath, tercera esposa de Miller, dio luz a Daniel. Solo una semana después, y pese a la oposición de la fotógrafa de Magnum, el niño "mongólico" --el término que usaba Miller y que era común en la época-- fue entregado a un centro de Nueva York. A los 4 años fue trasladado a una escuela para discapacitados mentales en Connecticut.
UN ENCUENTRO
Morath --la fotógrafa a la que Miller conoció cuando retrataba a la segunda esposa de él, Marilyn Monroe, en el set de Vidas rebeldes-- visitaba a su hijo casi cada domingo. Miller, el hombre que tanto exploró la culpa y la moralidad en el marco de la familia, nunca.
Padre e hijo se encontraron en 1995, cuando Miller, paradójicamente, participaba en un acto en defensa de un disminuido psíquico condenado por matar a la abuela de su esposa. Daniel estaba entre el público, subió al escenario y se fundió en un abrazo con su padre.
El artículo de Vanity fair establece también que fue Daniel Day Lewis quien animó a Miller a recuperar el contacto con su hijo y a incluirlo en el testamento semanas antes de morir.
El actor, que interpretó a un hombre con un defecto cerebral en Mi pie izquierdo, está casado con la cineasta Rebecca Miller, la primera hija de Morath y Miller (quien también tuvo otros dos hijos, Jane y Robert, en su primer matrimonio con Mary Slattery).
La directora de Personal Velocity y guionista de La verdad oculta ha explicado que su hermano Daniel, que empezó a vivir en casas compartidas a los 17 años y participó en los Juegos Paraolímpicos, vive ahora, a los 40 años, con una pareja de ancianos, es parte de la familia Miller y lleva "una vida muy activa y feliz".
"La única persona que realmente podría contestar a las preguntas es mi padre, y está muerto", ha dicho Rebecca Miller, que no podrá evitar el debate. Gente como el dramaturgo Edward Albee ha optado por el mutismo.
Sin embargo, críticos con el activismo de Miller aprovechan para acusarle de doble moral. En un blog neoconservador, por ejemplo, alguien ha escrito que esta historia "debería dañar permanentemente la reputación de Miller, al menos como personaje humanitario".
Sábado, 18 de febrero
Ángel Sáez García
Padre Fortea
Atticus-444
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Paulino Toribio
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Ángel Gutiérrez Sanz
Carlos Ferrer