Homenaje a los Desaparecidos
01.09.09 @ 13:06:38. Archivado en América Latina
El pasado domingo 30 de agosto se celebró el Día Mundial de los Desaparecidos. Se trata de un importante homenaje a tantas personas que fueron “desaparecidas” por dictaduras militares o grupos clandestinos, aquellas a las que se sacó de su hogar y de las que nunca más se supo. Supone una de las mayores tragedias de la humanidad, puesto que condena al sufrimiento a miles de familiares que durante años vagan luchando por saber el paradero de sus seres queridos, sin saber si continúan vivos, si fueron asesinados o torturados, sin poder enterrarlos dignamente y llorarlos en paz.
Se considera un delito de lesa humanidad la desaparición forzada, que es definida por la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de personas como “la privación de la libertad a una o más personas, cualquiera que fuere su forma, cometida por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la falta de información o de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o de informar sobre el paradero de la persona, con lo cual se impide el ejercicio de los recursos legales y de las garantías procesales pertinentes“.
La desaparición de personas estuvo trístemente de moda en las Dictaduras Militares del Cono Sur durante los años 70 y 80, cobrando especial relieve en la Junta Militar argentina. El General Videla, líder máximo de la Junta Militar, definió a los desaparecidos en una esclarecedora grabación: “¿Qué es un desaparecido? En cuanto éste como tal, es una incógnita el desaparecido. Si reapareciera tendría un tratamiento X, y si la desaparición se convirtiera en certeza de su fallecimiento tendría un tratamiento Z. Pero mientras sea desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial, es una incógnita, es un desaparecido, no tiene entidad, no está, ni muerto ni vivo, está desaparecido“.
Luego, sin rubor alguno, afirmaba que “no, no se podía fusilar. Pongamos un número, pongamos cinco mil. La sociedad argentina, cambiante, traicionera, no se hubiere bancado los fusilamientos: ayer dos en Buenos Aires, hoy seis en Córdoba, mañana cuatro en Rosario, y así hasta cinco mil, 10 mil, 30 mil. No había otra manera. Había que desaparecerlos. Es lo que enseñaban los manuales de la represión en Argelia, en Vietnam. Estuvimos todos de acuerdo. ¿Dar a conocer dónde están los restos? Pero ¿qué es lo que podíamos señalar? ¿El mar, el Río de la Plata, el Riachuelo? Se pensó, en su momento, dar a conocer las listas. Pero luego se planteó: si se dan por muertos, enseguida vienen las preguntas que no se pueden responder: quién mató, dónde, cómo“.
Y así la Dictadura Militar hizo desaparecer a unas 22.000 personas, muchas de las cuales siguen hoy en búsqueda.
Hace unos años, conocí a unas madres peruanas que buscaban a sus propios desaparecidos: hijos, hermanos, maridos desaparecidos por el Ejército peruano durante la guerra interna contra Sendero Luminoso. Formaban ANFASEP (Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú), que encabezados por la entrañable Mama Angelica, buscan a sus seres queridos contra viento y marea, y que han construido un formidable Museo de la Memoria para dejar testimonio de lo que pasó.
Queda pendiente contar la historia de estas luchadoras por la verdad a las que tuve la inmensa suerte de conocer, y que nos dieron un ejemplo de entereza y dignidad. Sirva este post como homenaje a su abnegada labor.
Por último, cuelgo este enlace con la canción de Ruben Blades versionada por Maná, llamada Desapariciones, un homenaje a los miles de desaparecidos que dejaron las dictaduras latinoamericanas.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


