Guia imprescindible para correrse una buena juerga
28.07.08 @ 18:45:39. Archivado en Literatura
Estamos ya en verano, tiempo de descanso y de alegría, de celebraciones, excesos y fiestas por doquier, en los que muchos pueblos de nuestra geografía celebran sus verbenas en las que la parranda y el alcohol brillan por su esplendor, y en los que rendir como es debido en la juerga nocturna y estar fresco y dispuesto al día siguiente se antoja imprescindible. He aquí unos consejos para correrse una buena juerga y mitigar sus consecuencias.
Antes que nada, una buena cena es fundamental para evitar que la desmesurada ingesta de cubalibres que se avecina provoque destrozos en el estómago o incluso acabe con la fiesta antes de tiempo debido a una indigestión. El objetivo de la cena, amén de saciar el apetito y recargar fuerzas, ha de ser hacer "película" en el estómago para así evitar que el alcohol caiga mal y se produzcan ácidos que a la mañana siguiente deriven en un tremendo dolor de estómago que nos tenga aviados todo el día.
Se recomienda, por ello, una cena contundente pero no pesada, es decir, una cena que nos sacie y nos llene pero sin empacharnos, que sea fácil de digerir. Buenos ejemplos podrían ser un arroz con jamón, o sushi (este último especialmente recomendable por lo bien que combina con el exceso posterior).
Después de la cena es conveniente reposarla un poco antes de salir a esparcirse de jarana. Una vez en el meollo del asunto, es decir, en el bar, pub o discoteca donde empiece el jolgorio, hay que seguir unas pautas muy definidas, a saber:
- Decidir una bebida (preferiblemente whisky o ron, que la bebida blanca tiene efectos perniciosos si se bebe en abundancia) con su mezcla correspondiente y seguir con ella toda la noche. La razón es sencilla: mezclar bebidas es fatídico, por las intoxicaciones que provoca y las memorables resacas que produce. En caso de que haya que mezclar porque no quede otra, que sean del mismo tipo (güisqui y luego ron; ginebra y después vodka, pero nunca pasar de la bebida oscura a la bebida blanca).
El combinado tampoco debe ser mezclado: pasar, por ejemplo, del ron-cola al ron-limón, o del whisky -cola al whisky -sprite puede acarrear desórdenes digestivos de envergadura. Con todo, es preferible eso a cambiar de bebida alcohólica, en cuyo caso la visita de Braulio y la consiguiente resaca están aseguradas.
- Elegir una marca y, en la medida de lo posible, atenerse a ella, ya que existen notables diferencias entre marcas (unas más ácidas que otras) que pueden ser causantes de la resaca. Así, en rones se recomienda la siguiente escala, de mejor a peor: Santa Teresa (líder indiscutible, dulce y poco propenso a la resaca), Barceló, Brugal, Pampero, Havana Club, Cacique y Negrita. Arehuca y Capitán Morgan (este si se viaja al extranjero) aunque menos conocidos, son también de una altísima calidad.
Whiskies: Johnny Walker, Ballantines, White Label, J&B y DYC. El Glenfidich y el Jameson, más infrecuentes en los bares, son asimismo productos recomendables.
Ginebra: Beefeter, Larios.
Vodka: Smirnoff, Absolut.
- Beber sin prisa pero sin pausa, no son buenos los atracones al principio que provocan luego la conocida "pájara" en mitad de la noche. Debe empezarse con copas poco cargadas para habituarse y entonarse, y luego seguir in crescendo. No es buena la rapidez, sino la consistencia. No gana el que más corre, sino el que llega más lejos: la jarana es una carrera de fondo. Los chupitos, por otra parte, son un invento de Satanás altamente desaconsejables.
"Para saber beber hay que saber mear", es un sabio dicho popular que nos indica una de las claves de la jarana, el saber evacuar los humores y líquidos para poder ir aguantando toda la noche. No hay que preocuparse, hay que ir al baño tantas veces como sea necesario, sin preocuparse de la frecuencia. Al día siguiente lo agradeceremos.
Tampoco es bueno beber mucho tiempo sentado, pues al levantarse el golpe es importante. Mejor moverse un poco mientras se bebe.
- Final de la noche: al finalizar la noche, es recomendable tomarse una cerveza como última copa, pues llena el estómago y hace película. Asimismo, de ser posible, es recomendable comer algo antes de acostarse, a fin de conseguir un estómago lleno en el que los ácidos no hagan mella. Tener una botella de agua debajo de la cama durante el reposo también es una buena ayuda, para ir bebiendo y aclimatando el cuerpo según vayamos despertándonos.
Al día siguiente, si hemos seguido las pautas indicadas, la resaca debe haber quedado reducida a su mínima expresión. Aun así, si nos sentimos mal, también existen unos sabios consejos con los que combatir a nuestra feroz enemiga:
- Beber mucha agua para hidratarse, ya que una de las causas de la resaca es la falta de líquido en el cuerpo.
- Beberse, incluso, una cerveza de desayuno para aliviar la fatiga y rellenar el estómago. Con ello se mitiga también el "mono" del alcohol, otro de los causantes de la resaca.
- A la hora de comer, elegir un almuerzo de alto contenido graso y calórico (también para proteger el estómago), tipo hamburguesa con patatas fritas.
- Dormir una buena siesta.
Con todas estas recomendaciones, el jolgorio y el esparcimiento estarán garantizados y las temibles consecuencias del día después del exceso, mitigadas.
En todo caso, el mejor consejo es usar la cabeza y tener en cuenta las posibilidades de cada uno, autorregularse y sacar el máximo partido de este tiempo de verano y entretenimiento.
Comentarios:
En esta vida tan estresante una buena birra fresca y espumosa puede ser la unica salida a las preocupaciones que atormentan nuestro ser. Mi pregunta es ¿que seria de esta vida sin la fiesta?. Pues a eso puedo contestar una vida más triste donde muchas cosas perderian su sentido.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


