El amor en los tiempos del cólera
22.01.08 @ 10:06:15. Archivado en Cine
"Es la vida, y no la muerte, la que no tiene límites". Con esta frase sobre el fondo de un atardecer en el Amazonas, mientras el barco de la Compañía Fluvial del Caribe navega arriba y abajo para "toda la vida" salvaguardando la felicidad del amor consumado, termina "El amor en los tiempos del cólera", la versión cinematográfica de la genial novela de Gabriel García Márquez.
51 años, 9 meses y 4 días esperó Florentino Ariza para lanzarse de nuevo en pos de su único amor, el de siempre, Fermina Daza. La historia de ese amor, su origen, los impedimentos que le ponen fin y la posterior vida de los protagonistas (la de ella, felizmente casada; la de él, triste a la espera del día en que muera el marido y pueda enamorarla de nuevo, entretenido mientras tanto con fugaces encuentros con 650 mujeres) es el leit motiv de la película, que busca reflejar lo esencial de la novela, ante la imposibilidad de abarcarlo todo. Y lo consigue sin brillantez pero con eficacia, en buena medida gracias al estelar papel de un genial Javier Bardem convertido en sombra de lo que fue por el amor que pudo haber sido y no fue. Su mirada de pena, su carácter apocado, la alegría de su cara ya anciana cuando ella le permite visitarla, son de una veracidad aplastante.
Hay veces que un hecho insignificante puede provocar la mayor de las alegrías para quien es habitado por la soledad y lleva mucho tiempo esperando el más mínimo detalle. Así, el simple permiso de ir a verla a su casa, que puede parecer una insignificancia, llena de emoción y felicidad a Florentino Ariza, como se demuestra en esa cara inocente y sonriente al entrar en el jardín y sentarse al lado de Fermina para hablar con ella, inmune a los años, al dolor y a todo lo pasado, porque ese instante lo justifica todo.
Se puede pensar que la espera de Ariza es absurda, que no merece la pena, que es un sinsentido. Que nada compensa esperar más de 50 años a una mujer. Sin embargo, él sabía que la felicidad sólo podría encontrarla en ella, y por eso no le importó esperar - entretenido por 650 aves de paso- 51 años, porque sólo un instante de felicidad tan plena como él viaje en barco con ella y el beso que recibe (magistralmente reflejado en la anciana cara de Bardem) compensa todo lo vivido, todo lo sufrido.
Es la historia de un gran amor y de un gran dolor, de paciencia y de saber esperar, porque el que resiste, gana. Y es que la vida hay que verla con perspectiva, porque como se dice al final, "es la vida, y no la muerte, la que no tiene límites".
Comentarios:
La película no es una maravilla ni muchísimo menos, pero tampoco es una mala película. Se limita a contar resumidamente la historia con una excepcional actuación de Bardem, que es lo que hace que la película sea aceptable.
De todas formas, como el libro no hay nada. Lo mejor que se puede decir de la peli es que no se carga el libro, aunque tampoco sea capaz de transmitir todo lo que supone esa obra maestra.
El hecho de que el proyecto fuera en inglés tampoco ayudado: el guión quedaba frío y descriptivo.
De todas formas y a raíz de lo que cuentas, iré a verla.
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