Still Arjuna (II)
14.05.08 @ 12:27:58. Archivado en budismo, india, teología mística
Más sobre la espiritualidad en el mundo, sobre el retiro en la acción, sobre la contemplación en la actividad, de acuerdo con el espíritu del Bhagavad Gita. Por cierto, una interesante discusión acerca de las interrelaciones entre el Gita y el surgimiento del Mahayana en la filosofía de Asvagosha, la podéis encontrar aquí. Se trata de una traducción inglesa del Mahāyāna-śraddhotpāda-śāstra a cargo de Suzuki, quien aporta una introducción sabrosísima.
Pero vamos a lo nuestro:
"El hombre que trabaja en silencio, y que sabe que el silencio es trabajo, sin duda es un iluminado y en su tarea encuentra paz en verdad". (Gita IV, 18)
Como ayer notábamos en los comentarios, el sabor de esta espiritualidad en el corazón de las zozobras del mundo, con su concepto central de renuncia a los frutos de la acción, guarda una estrechísima relación con la enseñanza de los evangelios sinópticos, en los que insiste en que la tarea del enviado es sólo de siembra. Repitan conmingo: so-lo-siem-bra.
Un abrazo.
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Un abrazo.
Un fuerte abrazo
Juan:
Soy un poco bruja, sí.
Octavio dice que leo el pensamiento al blogger.
El sabio es él con sólo treinta y pocos años. Ya ves, es mi maestro y puede ser mi hijo.
Saludos ...
Si te compras el libro disfrutarás, Pilar, pues tiene verdaderas perlas. He ahí una: "Los sacrificios de una familia son similares a los de un monasterio exigente [quien lo dice fue monje, y ahora esposo y padre], y ofrecen exactamente el mismo entrenamiento en renunciación, paciencia, serenidad y generosidad". Ni que decir que por mi condición también de esposo y padre, he enmarcado dicha frase y la tengo en un sitio bien visible de mi casa...
Saludos cordiales
Un abrazo
Eso ocurría a muchos santos, por ejemplo a Santa Teresa, que salía de sí mientras realizaba cualquier tarea y esto la ponía luego en graves apuros.
De todas formas, después del éxtasis ya nada se ve igual. Sobre todo, la colada.
Trataré de encontrar el libro, me interesa.
Saludos
Un abrazo
Buen mantra.
Cuando mis hijas eran pequeñas y comenzaban a ayudar en la cocina siempre se quejaban cuando les tocaba fregar los platos.
Yo les comentaba que las tareas no pesan si se hacen con plena concentración y sin buscar resultados. Les decía: no hay que fregar los platos buscando que queden limpios, sino sólo por fregar los platos.
Todavía lo repiten. Fregar por fregar... Fregar por fregar...
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Octavio Cortés
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