Hasta lo profundo
10.05.08 @ 17:00:58. Archivado en teología mística
"You can hide neath your covers and study your pain / make crosses from your lovers, throw roses in the rain", o lo que vendría a ser lo mismo: puedes esconderte bajo tus sábanas y estudiar tu dolor... Un día voy a tener que escribir algo sobre la espiritualidad de los italian-rockers de Nueva Jersey, pero mientras tanto los versos de "Thunder road" arden como incienso en algún lugar de mi interior y me lanzan de nuevo hacia la primavera.
"And you're in love with all the wonder it brings / and every muscle of your body sings / as the highway ignites". ¿Puede uno encontrar la libertad en medio del tráfago de los días? Hoy intercambiaba ideas con un buen amigo y le decía que yo me siento las más de las veces como Arjuna vuelto a la batalla. Hago mío el verso del Empedokles de Hölderlin (algún día voy a tener que escribir algo, etc.): "Y si no me retuviera el amor, seguir quisiera al héroe a las profundidades".
La verdadera vía es sin obstáculo: será porque soy idiota, pero yo no veo obstrucción ni muros ni lazos ni limitaciones en el esplendor en torno. Veo la arcilla esperando a ser moldeada, la flauta esperando al músico, el folio en blanco. De una manera u otra todos hemos escogido seguir jugando un día más - o lo que es lo mismo, todos hemos percibido la densidad de la luz, el vértigo de un instante, uno, de verdadera belleza. Adelante entonces. La música de los días suena: nuestra libertad no ha de ser combate, sino la danza por la que entraremos en la música y la música en nosotros.
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Pilar: Dichosa tú que ya percibes el Espíritu de Pentecostés.
Feliz camino hacia la Pascua a los dos.
En el esplendor no.
Es cierto que el piano, el lienzo, el ovillo de lana y hasta la pantalla del ordenador esperan pacientes que "hagamos juego" con ellos.
De acuerdo, nuestra libertad no ha de ser combate sino danza.
No hay vía con obstáculos pero sí obstáculos en la vía. Y grandes.
Piedras que aparecen de pronto o caen sobre ti como pesadas losas.
¿Que ya las llevamos dentro?. Seguro.
Liberarse de ellas para seguir danzando y elevar el vuelo es preciso.
El Espíritu de Pentecostés viene en nuestra ayuda.
Feliz día.
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Octavio Cortés
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